Festival últimos minutos: rock nacional ayer y hoy

Lo primero fue el documental que recupera y subraya la persona de Daniel Grinberg, figura fundamental de la contra cultura de los sesenta en Argentina, gran impulsor de los primeros festivales de lo que décadas más tarde se comenzaría a conocer como rock nacional. En la escena de inicio lo seguimos al poeta, escritor, periodista y etcéteras rumbo al festejo de sus ochenta años. Desde ahí, comenzamos una suerte de recorrido a la inversa en la que aparecerán fotos, textos y amigos que aportan a la configuración de Grinberg en la escena cultural argenta. No es un camino fácil, porque además del propio relato del protagonista está el material de archivo, siempre esquivo, siempre en fuga y muchas veces ausente. Entonces, cobran importancia las voces, las postales, las letras. Las dos más potentes son la de sus grandes amigos de “afuera”, nada menos que el director de cine Jonas Mekas y el poeta beatnik Allen Ginsberg. Y una cosa que me quedó fija, creo, para siempre, son los versos que siguen, los que le regala Allen a Daniel, cuando el yanqui cumple cincuenta años: “Es como cumplir quince, pero con espejos”. El documental es una muestra de esos espejos, de esos años, de esas posturas, de esas búsquedas que hoy ya son pasado. Ahí es Jonas Mekas, conectado vía Skype, quien ofrece la contra parte al afirmarle a su amigo que ya no piensa en el pasado, que después de todo, lo que tienen para aferrarse es el presente: “Nosotros estamos acá”. Y eso define el carácter del documental y de su figura, el presente de la cámara es el presente de Grinberg, que está tan lúcido y preparado para el próximo cambio como siempre. Gran acierto del director Federico Rotstein.

Luego, más tarde, esa misma noche… me fui corriendo para Teatriz a ver el show de Eruca Sativa. Mientras tomaba algo para esperar y disfrutaba de la banda telonera: The Warning – un power trío de mexicanas que suena del carajo, conformado por tres adolescentes de catorce años con un talento superlativo – pensaba en que el denominado rock nacional, la contra cultura y todo lo pasado está más vivo que nunca hoy. Los rótulos cambaron y otros aspectos también, pero la búsqueda, la inconformidad, la rebeldía y la constante lucha por la libertad a través del arte están intactas. Entonces Eruca sale al escenario y arrolla a todes, empezando por Japón “Y aquí voy como un solitario más” y todo lo que vino después, siguiendo por ahí con balcón y “lo entendí cuando estaba cayendo”, y ofreciendo ese hermoso tema de su último disco Creo, con el que cierro la nota hasta que sea mañana…

 

Porque nadie viva en el silencio

Ni en la oscuridad

Porque no seamos invisibles nunca más

 

*En limpio, el documental sobre Danile Grinberg se llama Satori Sur.

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