Poesía 2020

Esto en realidad podría ser el comienzo de un poemario metapoético, pongalé. Pero es una idea que surge una tarde fría de verano, en el cordón de la vereda de Jara y Garay. Sentado ahí, en esa intersección, con los pies descalzos y esperando a que un amigo salga del almacén, se me vino el siguiente dilema a la cabeza: ¿Qué escribir esta semana para la página Punto Radio MDQ. Como estamos en verano, se supone que la mayoría está de vacaciones, aunque sospecho que no es tan así. Por este motivo es costumbre proponer asuntos más llevaderos, notas de color, boludeces que ayuden al relax. Pero estamos lejos de pasar por un verano tranquilo: el cambio de gobierno propone un escenario cada vez más polémico, Netflix revivió al cadáver de Nisman, Stiuso y al Papa Francisco, Trump lanza misiles para mostrarle al mundo quién la tiene más grande, Latinoamérica arde con la resistencia en las calles en Chile, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador, Australia arde por el incendio más monstruoso de la historia de Oceanía, y un largo etcétera. Por lo que se ve, temas para escribir sobran. Y pensaba, sentado, en qué es lo que podría aportar esta semana, que no sean memes, retweets y demás formatos de las redes sociales. Se me ocurrió lo único que se me puede llegar a ocurrir: poesía. Porque cuando entro en crisis, cuando la realidad se me hace una bola de nieve que no para de crecer y que está a punto de arrollarme, busco aferrarme a las formas básicas. Tal vez, sea la única certeza que me queda en medio del caos mundial. La poesía. Y vale la aclaración: no soy poeta. Sería ridículo afirmar semejante disparate. Apenas un lector mediocre y un escribiente en pañales, que respira de esa particular forma. Faltan horas de mirar al vacío, falta cruzar la calle sin mirar y quedarse parado en el medio, falta bañarse en la fuente de fuego, falta volar y cambiar de color a cada instante. Hasta que aquello me pase, desde el cordón de una vereda del Barrio Rivadavia, salen dos poemas para transcurrir la semana:

             PALABRAS

Dudo si dar vida a las siguientes palabras,
cada verso es su universo
y las palabras son galaxias,
que se miran con la distancia
que separa al mar del cielo.
Eso era algo inevitable,
digo,
había que hacerlo
¿Cuántos siglos más permaneceríamos callados?
¿Cuántos atardeceres más iban a desaparecer en el silencio?
Pero uno sabe cuándo empieza,
solamente,
después se convierte en vicio
fatal,
una condena perpetua
hasta el fin de los días,
y más allá
el tiempo pretérito,
donde cuento, aún,
cómo no dejo de darle vida
a todas esas palabras
que nos faltan descubrir.
 

POESÍA: ERES TÚ

Hay una manera de entender las cosas:
La de la poesía,
la de la luz de Keats,
la de las estaciones de Hölderlin,
la de las luchas de Juana Bignozzi,
la de los detectives congelados de Bolaño,
la de la calle del almacén rosado de Borges,
la del limonero del patio de Antonio Machado,
y tantas verdades originarias más,
inexistentes y más reales que el mundo.
No necesito la poesía para respirar,
no necesito la poesía para comer,
no necesito la poesía para cagar,
no necesito la poesía para sanar,
no necesito la poesía para coger,
no necesito la poesía para ser feliz,
no necesito la poesía para estar triste,
no necesito la poesía para canalizar,
no necesito la poesía para matarme,
no necesito la poesía para vivir,
ni siquiera la necesito para leer y escribir,
tampoco para entretenerme,
hacer grandes descubrimientos,
ensanchar el alma o para que te quedes a dormir esta noche.
Pero, repito, hay una manera de entender las cosas:
La de la poesía.
 
No tengo idea qué carajos quiere decir Keats con esto:
Inagotable lluvia
de luz es la poesía; es ápice del poder;
es fuerza que dormita apoyada en su brazo derecho.
Entonces, siglos después, Cortázar anota
en su mejor libro:
La poesía es eso, el centro inexistente
que hace posible toda rueda -
Ese brazo derecho enigmático,
la forma de entender que no tiene explicación,
porque no la necesita.
La poesía es explicar un atardecer en Tlön
o en la quinta de Gaona, en Ramos Mejía,
donde dos viejos amigos inventan enciclopedias
para poder contar otros mundos.

Aclaraciones: La foto de la nota no tiene nada que ver con los poemas. Pero como es tiempo vacacional y de gran aluvión de turistas en las playas no está demás el pedido del mural. Respecto a la elección musical, esta semana descubrí a la artista francesa Pomme, entonces la comparto y la recomiendo.

****Siempre deseándote buena vida, esperando lo mejor de vos, humildemente: Juan Scardanelli

Contacto: juanmanuelpenino@yahoo.com.ar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *